Evitar los atracones

Los atracones son uno de los peligros más grandes que podemos encontrar en nuestra dieta. No solamente porque la cantidad de comida ingerida en el atracón puede llevar al traste el esfuerzo realizado durante todo el día, sino porque son momentos en los que perdemos por completo el control sobre nosotros mismos y van seguidos por sentimientos de vergüenza y culpabilidad. Estas sensaciones pueden aumentar nuestra ansiedad, hacer que dejemos de creer en nosotros mismos y llevarnos a renunciar a nuestra dieta. Por ello, es importante saber cómo evitar estos atracones. Algunos consejos útiles son los siguientes: .

  • Los atracones no tienen que ver con necesidades nutritivas ni con tener hambre verdadera. Suelen darse cuando nos vamos a ir a la cama, en mitad de la noche o cerca de la madrugada. Son momentos en los que tenemos la guardia baja, al encontrarnos cansados y menos alerta, y nuestra ansiedad puede haberse elevado por haber tenido un mal día. Hay que reconocer y analizar en que momentos somos más propensos a esos atracones para estar prevenidos.
  • Los atracones pueden comenzar por ir a buscar algo para picar a la nevera. Antes de que nos demos cuenta, estaremos atiborrándonos de comida y ni siquiera seremos muy conscientes de lo que estamos haciendo. Por eso es importante haberlo analizado y tener buscadas las maneras de detener esa conducta.
  • Es conveniente reducir nuestras posibilidades de darnos un atracón: Conviene no tener accesible comida que nos lleve a descontrolarnos. Haz limpieza en tus armarios y en tu nevera e intenta comprar sólo alimentos saludables. Si no tienes alimentos prohibidos accesibles, no podrás consumirlos de manera descontrolada. Si vives con más gente, deberías comentarles la posibilidad de eliminar esos alimentos de la casa por una temporada. Analiza qué sentimientos te llevan a darte un atracón. Piensa qué estabas haciendo, si te sentías solo, aburrido o nervioso… Así podrás identificar esas situaciones y evitarlas antes de que tu ansiedad se dispare.
  • Busca el apoyo de gente de confianza que pueda ayudarte: Si tienes a alguien con quien hablar, ya sea en persona o por teléfono, cuando notes las sensaciones previas a un atracón, podrás apoyarte en ella para evitarlos.
  • Intenta mantener el control: Cuanto más practiques, más fácil te resultará resistirte. No te rindas ni sientas que no eres capaz. Confía en ti mismo y en tus capacidades para vencer a las dificultades. Intenta reducir el estrés y distraerte con actividades que te resulten satisfactorias como pasear o hacer ejercicio. También puedes practicar ejercicios de respiración o relajación.
  • Lleva un estilo de vida saludable: El ejercicio reduce la ansiedad y libera endorfinas, lo que te ayudará a sentirte más tranquilo, seguro de ti mismo y alegre. Dormir ocho horas diarias también puede ayudarte, ya que la fatiga nos hace más débiles ante las tentaciones. Date un capricho de vez en cuando: Comer algunas veces tu comida favorita te ayudará a mantener el control y evitará que, cuando no puedas aguantar más, te des un atracón de esa comida “prohibida”.
  • Busca alimentos que te calmen esa ansiedad y que resulten más saludables: Si notas que necesitas algo dulce, prueba con algún alimento dietético que pueda saciar esa necesidad.
  • No te saltes comida ni estés muchas horas sin probar nada. Realiza al menos cinco comidas diarias y nunca las separes más de cinco horas. Eso hará que nunca llegues a sentir verdadera hambre y evitará que la ansiedad se dispare y te conduzca a un atracón.