Mitos sobre las dietas

A pesar de que estamos en una época en la que podemos acceder a toda la información que necesitemos, muchas personas mantienen ideas erróneas acerca de la alimentación, las dietas o las causas por las que ganan peso. Estas ideas erróneas se transmiten de unas personas a otras y se perpetúan en el tiempo, convirtiéndose en “verdades” que todos aceptamos. Vamos a estudiar cada una de estas afirmaciones para que podamos afrontar una dieta con mayores probabilidades de éxito:

  • Los alimentos light e integrales adelgazan: Hay algunos alimentos dietéticos que tienen las mismas calorías que los que no lo son. Muchos de los alimentos light tienen edulcorantes en lugar de azúcar, pero su composición en grasas o harinas es la misma, por lo que seguirán engordando si se consumen en exceso. En cuanto a los alimentos integrales, aportan una mayor cantidad de fibra, que es beneficiosa para el organismo pero su aporte calórico es similar al de los alimentos no integrales.
  • No hay que tomar agua en las comidas: El agua no tiene calorías, por lo que no puede engordar, independientemente del momento en que la tomemos. Al contrario, tomar agua durante las comidas aumenta la sensación de saciedad.
  • Saltarse comidas adelgaza: Saltarse comidas hace que sintamos hambre, que acumulemos ansiedad y que acabemos picando entre horas o pegándonos un atracón de comida hipercalórica cuando por fin nos sentemos a la mesa. Es más adecuado repartir las comidas en varias tomas (no menos de cuatro).
  • No hay que consumir hidratos de carbono: La gente cree que el pan, el arroz o la pasta engordan y que, para seguir una dieta eficaz, hay que eliminarlos por completo de nuestra dieta. Sin embargo, los hidratos de carbono son la principal fuente de energia para el organismo y deben representar el 50% de nuestra alimentación diaria. Eliminarlos drásticamente altera nuestro metabolismo y puede causar daños.
  • Comer fruta después de la comida engorda: El orden de los alimentos no varía lo que engordan o no. La fruta tiene las mismas calorías tomada sola, antes o después de las comidas. En cuanto al aporte calórico excesivo que se cree que tienen algunas frutas como las uvas, las cerezas o los plátanos, bastará con consumir menos cantidad que la que consumimos de otras frutas, sin tener que eliminarlas de nuestra dieta.
  • No hay que juntar hidratos de carbono y proteínas en la misma comida: Además de que no hay una base científica para esta afirmación, resulta casi imposible separarlos completamente, ya que muchos alimentos tienen una mezcla de hidratos, proteínas y grasas.
  • Mi sobrepeso se debe a que retengo muchos líquidos: El exceso de peso se debe a un exceso de grasa y no a líquidos retenidos, por lo que utilizar diuréticos sin control médico puede resultar dañino para nuestra salud, además de no ayudarnos a reducir peso.
  • Engordo porque tengo un metabolismo muy bajo: Cuantos más kilos pesa una persona, más alto es su metabolismo, ya que necesita más energía para realizar sus funciones vitales y moverse.
  • Mi exceso de peso se debe a causas genéticas: Muy pocos casos de obesidad tienen causas genéticas. El hecho de que los padres obesos críen hijos obesos se debe a que les transmiten hábitos erróneos de alimentación y sedentarismo.