Resultados previstos Balón gástrico

El Balón gástrico produce una pérdida de peso moderada, inferior a la que se obtiene con otros procedimientos para tratar la obesidad, sin embargo, es una alternativa muy útil para los pacientes que cualquier situación médica o psicológica, no están dispuestos a realizarse una cirugía mayor. En general, tras los seis meses de la colocación, el paciente logra un descenso de aproximadamente un 35% del exceso de peso y una mejora en su salud en general. El resultado final dependerá del grado de obesidad y del compromiso del paciente.

En la mayoría de los casos, los pacientes con obesidad mórbida deben someterse a un nuevo procedimiento tras retirarse el balón gástrico. En ocasiones el balón gástrico sólo permite disminuir los kilos necesarios para que el paciente se someta a otra cirugía mayor con menor riesgo quirúrgico. Después de descender en promedio de 12 a 25 kilos, el paciente puede optar por una cirugía de la obesidad definitiva, que le permitirá controlar su enfermedad de por vida. Dependiendo de las características del paciente, el especialista puede sugerir que se coloque nuevamente un balón gástrico y no se realice ninguna cirugía irreversible. En este caso, se deberá esperar un mes para la nueva colocación.

El resultado que se obtiene con este procedimiento NO es definitivo. El paciente descenderá una cierta cantidad de kilos gracias a la disminución de su capacidad estomacal y el control de la saciedad, pero una vez retirado el balón gástrico, el paciente puede volver a engordar fácilmente si no ha incorporado hábitos alimenticios saludables ya que el estómago recupera su capacidad normal. Para evitar esta situación, es fundamental que el paciente haya aprendido a comer de forma saludable y haya incorporado actividad física en forma regular.